Peregrinación vocacional a Urda

Este año la peregrinación vocacional tenía como meta el Santuario Diocesano del Santísimo Cristo de Urda. Con el lema “Sed santos como vuestro Padre Celestial es Santo” (Mt 5, 48), nos poníamos en camino la mañana del sábado día 10 de febrero. Después de 24, 04 km llegamos a Sonseca. Allí nos recibieron las familias, que iban a acoger a los seminaristas en sus casas, en la Ermita de Nuestra Señora la Virgen de los Remedios en torno a las 13:30. El párroco, D. José Carlos Arellano, nos dio la bienvenida. Una vez comido y descansado, los jóvenes y niños de dicha localidad fueron convocados para tener un encuentro con ellos para presentarles el seminario y hablarles de la vocación. A las 19:30 celebramos la Eucaristía, presidida por D. Juan María, con el pueblo. Finalizada la Santa Misa, en los salones, tuvimos un festival-testimonio con las familias de acogida y todas las personas que quisieron participar. Fue una velada festiva en la que pudimos intercambiar cantos, risas y juegos. La velada concluía con unas canciones de los seminaristas y la participación estelar de José Miguel Seguido.

A las 8:00 de la mañana del día siguiente, 11 de febrero, estaban los seminaristas convocados para emprender de nuevo la marcha rumbo Los Yébenes. Esta etapa era un poco más corta, 18, 34 km, pero tenía como dificultad la subida al puerto. Gracias a Dios acompañó el tiempo ya que hizo un día soleado y propicio para caminar. Sobre las 13:00 los seminaristas entraban en Los Yébenes en la Ermita del Cristo donde estaban convocadas las familias de acogida con los sacerdotes D. Fernando Bobadilla y D. Rodrigo. Los seminaristas se repartieron por casas para comer y descansar. A las 17:30 se exponía el Santísimo en la Parroquia para tener turnos de adoración con los chicos y chicas de catequesis, desde comunión hasta confirmación. Cada turno lo dirigía uno de los formadores. A las 19:00 la Santa Misa presidida por el Vicario Episcopal de la Mancha D. Emilio Palomo que hizo el esfuerzo de acercarse para darnos la bienvenida a su Vicaría.  Al finalizar la Eucaristía, encuentro con familias y jóvenes, cena y velada musical.

A las 7:30 de la mañana del lunes 12 de febrero comenzábamos con el ofrecimiento del día e iniciábamos bajo la lluvia nuestro camino de Los Yébenes a Urda (27,5 km). Durante el trayecto una patrulla de la Guardia Civil nos ha ido acompañando en los cruces, a quienes agradecemos su ayuda y su trabajo velando por nuestra seguridad. Parada de descanso, rezo de Laudes y reanudamos el camino rezando el Rosario. El cansancio se va notando pero los cantos y las risas hacen más llevadero el camino. Así, llegábamos a la meta de nuestra peregrinación el Santuario Diocesano del Cristo de la Vera Cruz de Urda, siendo recibidos por su Rector. Después de agradecer al Señor el haber llegado a la meta y presentarle todas nuestras intenciones y las de cuantos hemos encontrado en nuestro camino, hemos podido venerar la Sagrada Imagen del Cristo de Urda. ¡Cuantos regalos recibidos en estos días! ¡Ha merecido la pena recorrer 70 km desde nuestro Seminario Menor para ponernos a tus pies!.
Después de la acogida, comida, descanso y tema. A continuación tiempo de oración ante el Señor de Urda y Santa Misa presidida por D.Emilio Palomo Guío, Vicario Episcopal de La Mancha. Al finalizar hemos podido venerar la reliquia de San Juan Pablo II. Posteriormente hemos tenido un encuentro con niños y familias de la parroquia, cena y película.

El 13 de febrero, último día de nuestra peregrinación, comenzábamos el día con el ofrecimiento y la oración de Laudes en el Santuario del Cristo de Urda a las 9:00. Después del desayuno, agradecimiento al Rector del Santuario, D.Juan Alberto Ramírez, y a las hermanas de la Casa de Espiritualidad por la acogida que nos han brindado en la meta de nuestra peregrinación. Después nos hemos ido a la nieve al puerto de Navacerrada donde hemos disfrutado como niños. La tarde la hemos pasado en el Convento de Carmelitas de la Aldehuela, junto a Santa Maravillas de Jesús, donde hemos venerado sus reliquias, hemos conocido su vida para acabar con la celebración de la Santa Misa presidida por D. José Pablo.

Al finalizar nuestra Peregrinación vocacional de este año solo tenemos palabras de agradecimiento a Dios, por el regalazo de estos días, y a tantas personas de quienes se ha servido para hacerlo posible: a los sacerdotes y fieles de las Parroquias de Sonseca, Los Yébenes y Urda. Gracias de corazón!!!
Dios os pague vuestro cariño y todo lo que habéis hecho en estos días por el Seminario. Cristo sigue llamando e invitándonos a seguirle. Su Cruz es el arado que abre la tierra para que broten nuevas semillas, para que nazcan nuevas vocaciones. Sigamos rezando por nuestro Seminario Menor y por las vocaciones sacerdotales.

 

 

 

 

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