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Nuestra
convivencia comenzaba el domingo día 1 de
agosto con la misa en Huelva en las MM
Agustinas y con la acogida por parte de los
que nos acompañaron todos estos días: el
sacerdote D. José que es natural de Huelva y
está en las parroquia de san Francisco y san
Miguel,
las dos ubicadas en Huelva, y la
acogida también
por parte de Maribel y
Gabriel que son un matrimonio que nos ha
preparado todo en estos días.
El lunes
fuimos a visitar el centro para personas con
problemas con la droga, que se llama Naim.
El sacerdote D. Paco Echeberría nos explicó
todo lo referente al centro, donde pudimos
comprobar como la gente allí se recupera.
Por la tarde fuimos a visitar la Virgen del
Rocío. Allí mismo tuvimos la celebración
eucarística.
El martes
fuimos a ver las Caravelas con las que Colón
hizo el descubrimiento de América y por la
tarde estuvimos en la playa disfrutando de
un baño y visitamos el monasterio de
la Rábida y la Virgen que coronó Juan Pablo
II. También estuvimos en Moguer la cuna de
Juan Ramón Jimenez, el escritor de
"Platero y yo".
El miércoles
fuimos por la mañana a la playa donde
disfrutamos de un buen y largo baño y por la
tarde a visitar a las Oblatas de Cristo
Sacerdote donde tuvimos el momento central
de nuestra convivencia porque tuvimos
Exposición del Santísimo presidida por
nuestro director espiritual D. Pedro.
después de la Misa visitamos a la Virgen de
la Vinta que es la patrona de Huelva.
El jueves
estuvimos en la playa de Punta Umbría y
alrededor de las 2 de la tarde montamos en
barco para ir de regreso a Huelva.
Por la tarde
estuvimos a modo de despedida en la
parroquia de D. José para conocerla y tener
allí la Eucaristía, donde nos obsequiaron
con una bonita concha con nuestros nombres.
Después de la Misa tuvimos un convite en esa
parroquia.
El viernes
regresamos a nuestras casas. Desde aquí
queremos dar las gracias a todos los que han
permitido que esta convivencia sea posible
como a Maribel y Gabriel y a D. José porque
han sido un verdadero ejemplo sacerdotal
para nosotros que nos preparamos para ser
sacerdotes.
Rafael García-Lajara,
seminarista |