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Nuestro
Seminario Menor ha celebrado en unión con el
Seminario Mayor la
tan esperada y preparada solemnidad del
Reservado en la cual cada año damos gracias
a Dios por haberse quedado con nosotros
desde el año 1918 reservado
en los sagrarios de nuestras capillas.
La celebración
contó con la presencia de nuestro Sr.
Arzobispo D. Braulio.
El Santísimo Sacramento estuvo expuesto en la
Capilla
del Seminario Mayor durante todo el
día desde las 9:00h hasta la reserva de la
tarde, después de la procesión con el
Santísimo.
Los actos
conmemorativos fueron los siguientes:
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9:00h
Solemnes Laúdes.
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10:30h
Solemne Eucaristía presidida por D.
Juan Sánchez, Dean de la S. I. Catedral
Primada.
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11:45h
Apertura de la Tómbola misionera y
Reunión de padres con el Sr. Rector.
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Turnos de
adoración en la capilla mayor del
Seminario Mayor: 1ª Sección de 12:00 a
12:30; 2ª Sección de 12:30h a 13:00h;
Bachillerato de 13:00h; Familias y
formadores de 13:30h a 14:00h.
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14:00h
Comida todos juntos.
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18:30h
Solemnes Vísperas en el Seminario Mayor
presididas por el Sr. Arzobispo D.
Braulio.
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19:00h
Procesión con el Santísimo Sacramento
hacia el Seminario Menor. Bendición con
el Santísimo. Continuación
de la procesión hacia el Seminario
Mayor. Nueva bendición y reserva del
Santísimo.
Los
seminaristas de 1º de Bachillerato han sido
los encargados de preparar la Tómbola
Misionera.
Los seminaristas del último curso, 2º de
Bachillerato, han preparado la
tradicional pancarta conmemorativa del
Reservado cuyo lema, el del presente curso
2011-2012, es "En las cosas de mi
Padre".
Y también, como
en otros años, durante la bendición del
Santísimo Sacramento en nuestro Claustro,
todos los seminaristas cantaron el himno
compuesto para esta ocasión cuyo título es
"Gustate et videte".
Durante todo
el fin de semana hemos estado acompañados
por los doce chicos que han venido al
Preseminario. Ellos han conocido el
Seminario y esta gran fiesta.
A continuación
transcribimos estas palabras de los
escritos del Bto. Manuel González, obispo de
los Sagrarios Abandonados, que responden a
la pregunta: ¿Qué hace el Corazón de Jesús
en el Sagrario?
«Estar [Jesús]
en el Sagrario significa venir del cielo
todo un Dios, hacer el milagro más estupendo
de sabiduría, poder y amor para poder llegar
hasta la ruindad del hombre, quedarse
quieto, callado y hasta gustoso, lo traten
bien o lo traten mal, lo pongan en casa rica
o miserable, lo busquen o lo desprecien, lo
alaben o lo maldigan, lo adoren como a Dios
o lo desechen como mueble viejo... Y repetir
eso mañana, y pasado mañana, y el mes que
viene, y un año, y un siglo, y hasta el fin
los siglos... Y repetirlo en este Sagrario y
en el templo vecino y en el de todos los
pueblos... Y repetir eso entre almas buenas,
finas y agradecidas, y entre almas tibias,
olvidadizas, inconstantes y almas frías,
duras, pérfidas, sacrílegas... Eso es estar
el Corazón de Jesús en el Sagrario.
«¡Está aquí!
¡Santa, deliciosa, arrebatadora palabra,
que dice a mi fe más que todas las
maravillas de la tierra y todos los milagros
del Evangelio, que da a mi esperanza la
posesión anticipada de todas las promesas, y
que pone estremecimientos de placer divino
en el amor de mi alma!
«¡Está aquí!
Sabedlo, demonios que queréis perderme,
enfermedades que ponéis tristeza en mi vida,
contrariedades, desengaños, que arrancáis
lágrimas a mis ojos, pecados que me
atormentáis con vuestros remordimientos,
cosas malas que me asediáis, sabedlo, que el
Fuerte, el Grande, el Magnífico, el Suave,
el Vencedor, el Buenísimo Corazón de Jesús
está aquí, ¡aquí, en el Sagrario mío!
«Padre eterno,
¡bendita sea la hora en que los labios de
vuestro Hijo unigénito se abrieron en la
tierra para dejar salir estas palabras:
"Sabed que yo estoy todo los días con
vosotros hasta la consumación de los
siglos"!
«Padre, Hijo y
Espíritu Santo, benditos seáis por cada uno
de los segundos que está con nosotros el
Corazón de Jesús en cada uno de los
Sagrarios de la tierra.
«¡Bendito,
bendito Emmanuel!...»
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