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Coincidiendo con el año en
el cual San Juan de Ávila,
patrón del clero español,
será proclamado Doctor de la
Iglesia, nuestro Seminario
Menor ha querido hacer su
peregrinación anual
vocacional por tierras
andaluzas hacia el encuentro
con este santo sacerdote
español, conocido como
maestro de santos.
Nuestra peregrinación tuvo
tres etapas a pie pasando
por los siguientes pueblos
de la diócesis de Córdoba:
Lucena, Monturque, Aguilar
de la Frontera y Montilla.
Él último día lo pasamos en
la Ciudad de Córdoba.
En Lucena fuimos acogidos
por D. Leopoldo, párroco de
la parroquia de Sto.
Domingo, y las familias de
la parroquia que ya el
pasado verano acogieron a
jóvenes de la JMJ. Al llegar
tuvimos la Eucaristía y
después las familias habían
preparado una estupenda
merienda en los salones
parroquiales. Después fuimos
a descansar para comenzar al
día siguiente la primera
etapa.
Al llegar a Monturque
tuvimos duchas y comimos en
el restaurante-piscina de un
seminarista mayor de
Córdoba. Por la tarde
visitamos los yacimientos
romanos de esta localidad,
entre los que se encuentran
unas estupendas cisternas en
muy buen estado de
conservación. Después
tuvimos la Eucaristía y una
merienda preparada también
por algunas familias de la
parroquia. En la casa de la
cultura pudimos descansar,
no sin antes escuchar el
testimonio del párroco, D.
Rafael, que había estado
muchísimos años de misionero
en Japón.
La segunda etapa fue hacia
Aguilar de la Frontera donde
nos recibió el párroco D.
Tomás. Állí también nos
hospedamos en familias que
nos dieron la posibilidad de
darnos una buena ducha antes
de comer. Por la tarde
tuvimos un rato libre y a
continuación un rato de
oración en la parroquia con
exposición del santísimo.
Después de la Eucaristía
vimos una peli y cenamos en
los salones parroquiales.
La tercera etapa, la última,
nos llevó hasta Montilla,
lugar donde se encuentra el
sepulcro de San Juan de
Ávila. Al llegar, nos
esperaba con agua bendita en
la puerta del Santuario el
rector D. José. Tuvimos un
rato para rezar al santo y
encomendarle nuestra
vocación y nuestras
inquietudes. Después tuvimos
tiempo para la ducha y la
comida. Por la tarde
visitamos los lugares del
santo, su casa, ...
Finalizamos nuestra estancia
en Montilla con la
celebración de la Eucaristía
que nos presidió D. José.
Recogidas las maletas,
marchamos en autobús hacia
Córdoba, donde nos
recibieron con muy buena
acogida los formadores y
seminaristas menores de la
diócesis. Con ellos tuvimos
las vísperas, la cena y un
partido de fútbol.
Al día siguiente fuimos
recibidos por D. Demetrio,
obispo de Córdoba, que
procede como sacerdote de
nuestra diócesis de Toledo.
Nos presidió la Misa, y
después de la visita a la
Catedral, nos recibió en su
despacho donde habló un rato
con nosotros y nos regaló
una hermosa imagen de San
Juan de Ávila. Antes de
coger el autobús para Toledo
tuvimos tiempo libre para
comer y pasear por la
ciudad.

Han sido unos
santos días de peregrinación. Agradecemos de
todo corazón la gran atención y acogida que
las parroquias de Lucena, Monturque y
Aguilar de la Frontera, junto con sus
sacerdotes, han tenido con nosotros. No
olvidamos a los sacerdotes del Santuario de
S. Juan de Avila de Montilla que nos han
acercado más al maestro de santos. Gracias
también a los Seminarios Menor y Mayor de
Córdoba con sus formadores y seminaristas, y
por supuesto, a su obispo D. Demetrio. A
todos os llevamos en el corazón y os
encomendamos en nuestra oración. |