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Historia
del edificio
El edificio en
el que se levanta nuestro actual Seminario
Menor tiene una dilatada historia. De ello
son testigos los vestigios arquitectónicos y
pictóricos que se albergan en estos muros.
La primera
noticia que nos habla de su origen es una
inscripción árabe sobre la puerta que da
paso al patio: "En el nombre de Dios, Abdalá,
hijo de Hamet Mura, tuvo esta casa. Fue
después rey de Toleitola (se ha de entender
gobernador, pues el rey estaba en Córdoba) y
diósela su suegro en casamiento. Sus
hermanos de la mujer levantárosle pleito y
venciolos. Egira 385. La casa fue primero de
Aben Ramón".
La fecha de la
inscripción nos remonta a la época
sarracena, hacia el año 950, y nos habla de
que se pudiera tratar de un palacio que
perteneció a un principal árabe, llamado
Aben Ramón, con cuya hija casó el jefe o
gobernador de Toledo, llamado Abdalá, y así,
esta casa llegó a ser, por entregársela en
dote a su mujer, palacio del gobernador
árabe de Toledo.
En el siglo
XIV, debido a su deterioro, el edificio
sufrió una remodelación que debió ser
magnífica, a juzgar por lo que se conserva
de esta época: dos arcos de las puertas, del
exterior y de comunicación con el patio
interior, sobre los cuales están unos
escudos con ornamentación gótica del segundo
periodo ojival. Sus emblemas están borrados,
probablemente pertenecientes a los Téllez y
Quiñones (hubo una inscripción árabe en el
cobertizo de esta casa, próximo a la puerta
que da paso al patio que menciona a tales
personajes sobre el 1373). Sobre la puerta
que da paso al patio hay un notable
fragmento de yeserías mudéjares, con
inscripciones árabes del siglo XIV.
En la
denominada actualmente sala mudéjar los hay
también muy interesantes, de gusto oriental
muy marcado, con profusión de flora, aves y
figuras humanas orantes. De esta misma época
es la balaustrada de la escalera.
Encontramos también artesonados magníficos,
especialmente el mudéjar del siglo XIV de la
actual biblioteca, que antes estuvo en la
capilla.
A principios
del siglo XVI fue acometida una nueva
reconstrucción, habiendo pasado esta casa a
manos de los Álvarez de Toledo, sobre todo
en el patio, que fue ornamentado con
cuarenta hermosas columnas de mármol de
Carrara, que hoy se conservan y ostentan en
sus capiteles los escudos de armas de sus
dueños. De esta época es un hermoso friso de
yeso que corre por debajo de la techumbre de
la escalera.
En las
reformas que se hicieron en el siglo XIX
desaparecieron varios fragmentos de yeserías
mudéjares que estaban sobre las puertas de
varias habitaciones.
De
Colegio a Seminario
Con autoridad
pontificia de Inocencio VIII otorgada en
1485, D Francisco Álvarez de Toledo y
Zapata, canónigo maestrescuela de la
Catedral de Toledo fundó el Colegio de Santa
Catalina, hacia el año 1490. Su sede estuvo,
en primer lugar, en unas casas junto a la
parroquia de S Andrés; pasados unos cuatro
años, se instaló en el domicilio propio del
fundador, que estaba próxima al edificio que
hoy ocupa el Seminario Menor. A principios
del s. XVI, esta casa del fundador con otras
dos más (la del Conde de Balcázar, D Alonso
de Sotomayor y la de Dª María Velasco, mujer
del Almirante Alonso Enríquez) se fusionaron
y reformadas constituyeron un solo edificio,
donde vivieron los colegiales hasta los
primeros años del s. XIX en que la Guerra de
la Independencia lo devastó arruinó.
Recientes excavaciones arqueológicas han
sacado a la luz restos de botones de casacas
francesas con el número 22 en referencia al
destacamento perteneciente.
En el año 1819
el patrono del Colegio y pariente del
fundador, Conde de Cedillo, D Antonio López
de Ayala y Álvarez de Toledo, cedió a los
colegiales su propia casa, que estaba
inmediata a las arruinadas, y es en la que
hoy se enclava nuestro Seminario Menor.
Desde el año
1845, en que se suprimió este Colegio de
Santa Catalina, el edificio reformado sirvió
como casa de vecindad.
El año 1917 el
Emmo. Sr. Cardenal Arzobispo de Toledo,
D.
Victoriano Guisasola y Menéndez, compró esta
casa al Conde de Cedillo, la rehabilitó y
fundó en ella un Colegio de Vocaciones
Eclesiásticas bajo el patrocinio de S. José,
"a fin de ayudar y favorecer las vocaciones
eclesiásticas… que sea fecundo y próspero y
redunde en bien de la virtud y la ciencia",
según se lee en la placa conmemorativa de la
escalera principal de nuestro Seminario
Menor. El 13 de marzo del año siguiente, se
entregaba su dirección a la Hermandad de
Sacerdotes Operarios Diocesanos.
El 13 de
agosto de 1925, el Emmo. Sr. Cardenal
Arzobispo de Toledo, D. Enrique Reig y
Casanova, erigió este colegio de S. José en
Seminario Menor bajo la protección del santo
obispo limosnero, Tomás de Villanueva.
El 23 de julio
de 1936, D. José Sala Picó, Rector de este
Seminario Menor, alcanzó la gloria del
martirio en la persecución religiosa en que
España se vio envuelta en aquel año.
En el año
1998, el entonces Arzobispo de Toledo, D.
Francisco Álvarez Martínez, confió la
dirección de este Seminario al clero
diocesano.
En el marco
jubilar del año 2000, nuestro Seminario
celebró solemnemente el 75º Aniversario de
su erección, con la nutrida participación de
sacerdotes y seminaristas formados en esta
casa. |