Celebramos en la Catedral la Jornada Diocesana de Monaguillos

El Seminario Menor “Sto. Tomás de Villanueva” de Toledo celebró el pasado 28 de febrero la Jornada Diocesana de los Monaguillos, con el lema: “Monaguillo, amigo fiel de Jesús”. En esta ocasión, al estar centrado el año pastoral en la institución de la Parroquia, se ha querido resaltar, de un modo especial, la figura de los monaguillos que ayudan al sacerdote en el servicio del altar y también a todos los fieles a vivir el misterio de Cristo en la Liturgia.

Un total de 208 monaguillos y 47 sacerdotes comenzaron a llegar desde primeras horas de la mañana al Seminario Menor.

Tras la acogida, al mediodía, se organizó una procesión, todos revestidos, hacia la Catedral, donde el Sr. Arzobispo, D. Braulio, y el Sr. Deán los recibieron en la Puerta Llana para dirigirse al Altar mayor y celebrar allí la Eucaristía, que fue retransmitida por Canal Diocesano.

En su homilía, el Sr. Arzobispo exhortó a los monaguillos a decidirse a ser amigos de Jesús y a amar a los demás, incluso a los que nos quieren mal. “Vivid la alegría de ser monaguillos en vuestras Parroquias”, los animó. Al término de la Santa Misa, D. Braulio impuso a cada monaguillo una cruz con la imagen de Jesús adolescente, que preside el retablo del Seminario Menor, con la inscripción del lema de la Jornada. Tras la celebración, todos se dirigieron al Seminario Menor a compartir la comida y juegos hasta media tarde.

Paralelamente, el mismo fin de semana ha tenido lugar la convocatoria de la segunda convivencia de Preseminario, en la que han participado veintisiete chicos que han podido conocer el Seminario Menor, compartir con los seminaristas su misma vida y plantearse si el Señor les llama a entrar en el itinerario formativo-vocacional de esta institución diocesana.

El Seminario Menor, que en el presente curso escolar celebra el 90 aniversario de su creación, está integrado actualmente por 67 seminaristas, repartidos en cursos que van desde Quinto de Primaria hasta Segundo de Bachillerato. Éste es el primer año que el Seminario Menor ha abierto sus puertas a los últimos cursos de Primaria, después de habérsele concedidos los debidos permisos. En él ingresan los chicos que han sentido, ya desde la edad temprana, la llamada del Señor al sacerdocio y también aquéllos que, con inquietud vocacional clara, desean plantearse su vida y su futuro junto al Señor, en un clima cuidado humana, cristiana y vocacionalmente. El equipo de formación está formado por cinco sacerdotes y dos directores espirituales y cuenta con claustro de profesores propio. Casi el 40 % de los seminaristas del Seminario Mayor proceden del Seminario Menor.

Muchos de ellos comenzaron su itinerario vocacional siendo monaguillos, junto al sacerdote de sus parroquias, ayudándole en las celebraciones litúrgicas. Por ello, es de capital importancia el cuidado de este grupo de niños. Desde el Seminario se organizan a lo largo del año diversas actividades que tienen como finalidad colaborar con los sacerdotes en este campo de la pastoral parroquial: así, se celebran dos Jornadas diocesanas de Monaguillos (una en febrero, otra en junio), se organizan diversos torneos (de juegos de mesa en octubre, en torno a la fiesta de Sto. Tomás de Villanueva, y de fútbol, cerca de la fecha de la solemnidad de S. José, patrono del Seminario), se envían a las parroquias y a los monaguillos la publicación bimensual de Mesaret y también la hojita trimestral “En familia” dirigida a las familias cristianas con noticias y testimonios de los padres de los seminaristas, se celebran tres convocatorias de Preseminario (tres fines de semana en noviembre, febrero y mayo) para aquellos chicos que deseen conocer el Seminario y también un campamento de verano, a finales de junio, pensado especialmente para los monaguillos y chicos cercanos a la parroquia, donde los monitores son 28 seminaristas menores de Bachillerato y también del Seminario Mayor. Igualmente, para dar a conocer el Seminario a la diócesis se tienen, a lo largo del año, diversas actividades de promoción vocacional: una convivencia en diciembre para conocer un arciprestazgo de la diócesis y, sobre todo, la campaña vocacional, en torno a la fiesta de S. José.

Con todo ello, se busca mantener viva esa “cultura vocacional” que hace posible que la llamada del Señor llegue a los corazones de niños y de jóvenes y ofrecer el ambiente adecuado para responderle con generosidad y alegría. En este sentido, es fundamental la educación humana y cristiana en el seno de las familias, pues éstas son el mejor ámbito donde puede resonar con más fuerza la voz del Señor y donde se le puede responder con más libertad y entrega. Por ello, el Seminario Menor intenta cuidar mucho la relación con las familias de los seminaristas, teniendo con ellas un trato asiduo, celebrando juntos la Eucaristía y la oración ante el Santísimo todos los domingos, organizando Ejercicios espirituales y charlas de formación con ellas y yendo de peregrinación juntos en mayo a un santuario mariano, este año, a Lourdes. Realmente, el Seminario Menor es una “familia de familias”.

Gracias a la oración en las Parroquias y de la vida consagrada por las vocaciones sacerdotales, a la colaboración y cercanía de los sacerdotes y a la ayuda económica de todos, el Seminario sigue cumpliendo en Toledo la misión que la Iglesia le encomienda, la de ser “corazón de la diócesis”, formando a los sacerdotes a través de cuyo ministerio Cristo sigue haciéndose presente, con su amor y su perdón, en nuestros pueblos y en el mundo de hoy.

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